La Escuela de Piragüismo Mar Menor brilla en el Campeonato de Europa Máster de Portugal con una actuación estelar de Miguel Ángel Pérez, Ventura Guillén y Alejandro Agüera.
El piragüismo español tiene un nuevo epicentro y está en el Mar Menor. La expedición española que ha tomado parte en el Campeonato de Europa Máster, celebrado en Montemor (Portugal) del 11 al 14 de junio, ha regresado con la maleta cargada de gloria, confirmando que el nivel competitivo de la Escuela de Piragüismo Mar Menor no solo es una realidad, sino una potencia continental.
En un escenario de máxima exigencia, donde los mejores palistas del continente se medían por el cetro europeo, tres nombres propios emergieron con fuerza: Miguel Ángel Pérez Pérez, Ventura Guillén Ruiz y Alejandro Agüera Parrón.
Un medallero de oro
La actuación de los deportistas murcianos fue un ejercicio de resistencia y técnica. Ventura Guillén Ruiz se coronó como uno de los grandes protagonistas de la cita al colgarse el oro en K2 500 metros junto a Gerardo Hueva, sumando además un bronce en K1 200 metros y una plata en K2 200 metros.
Por su parte, Alejandro Agüera Parrón firmó un campeonato para el recuerdo al subir a lo más alto del podio por partida doble, logrando el oro en K2 Mixto 500 metros y K4 Mixto 500 metros, a los que añadió un meritorio bronce en K1 500 metros.
No se quedó atrás Miguel Ángel Pérez Pérez, quien volvió a demostrar por qué es un habitual en las finales. Pérez se alzó con la plata en C1 200 metros y cerró su participación con un bronce en C1 500 metros, confirmando su estatus como uno de los palistas más regulares y competitivos del panorama europeo actual.
El triunfo del trabajo diario
Más allá de los metales, lo que realmente resuena de esta expedición es el mensaje de la Escuela de Piragüismo Mar Menor: el éxito es el resultado directo de la constancia y la pasión. La entidad ha querido destacar el papel de sus deportistas, no solo como medallistas, sino como embajadores de un club que sigue trabajando en la base para alcanzar la excelencia.
Con este Europeo, el Mar Menor se consolida como un vivero de talento donde el espíritu de superación es la norma. Los campeones ya están en casa, pero el eco de sus paladas en Montemor seguirá resonando como ejemplo de cómo, con trabajo y compromiso, no hay meta inalcanzable.





